Últimos días en el pueblo. No es que nunca haya salido antes de aquí, pero este viaje no es para volver en dos semanas, en este viaje pasarán muchas más cosas.
Mi madre anda como loca estresándonos a todos. Cocinando a todas horas como si esto fuese un restaurante para mandarme "tápers". Gritando a todos que no va a darle tiempo a lavar las toallas dos veces. Pero ella es así, y la quiero igual. De hecho, estos días le he dicho que es una "fatigas" y me ha dado la razón. Cosas de familia.
En estos momentos, a día y medio de irme, hay dos maletas en mi habitación llenas de ropa que no hacen más que estresar a mi madre porque no se puede pasar la fregona bien.(Cosas de madre).
Mi cajón de las rebecas y el de los "fulardes"(tengo el copyright de la palabra) están vacíos. Ya tengo mis mil tarritos de pintura de uñas guardados y mis libros más especiales guardados en una caja junto con algunos CDs y un par de diccionarios.
Vamos, que en mi cuarto quedan en su sitio solo un par de vestidos, camisas y todos mis zapatos. No, no puedo meter los zapatos, si no ¿qué me pondría en los pies? y más ahora que tengo las suelas de mis sandalias abiertas en canal porque he tropezado hoy con una losa mal puesta. Soy un poco torpe, suelo ir tropezando y resbalándome continuamente;todo seguido de un barullo de risas y sonrrojeces por mi parte.("Sonrrojeces" también la tengo registrada)
Pero algunas cosas se quedan aquí.
Desde mi cuadro, Freddie Mercury me mira con tristeza porque sabe que me voy y quiere venirse conmigo, pero no cabe en mi nueva habitación. Mi tablón de fotos y recortes varios se queda aquí también y será sustituido allí por uno algo más pequeño. Y también se queda aquí Pcito, que para quienes no lo conocéis es mi ordenador viejuno, que aunque da más problemas que alegrías me da pena deshacerme de él.
Pero bueno, ahora toca empezar de 0. En mi nueva habitación de colcha roja y con una ventana que da a pleno Triana. Mis maletas, aparte de de ropa, van llenas de ilusiones y mis cámaras están dispuestas a traeros recuerdos, al igual que mis dedos, de escribiroslos.
Cómo sobrevivir a la vida de estudiante y otras peripecias
viernes, 21 de septiembre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
Presentación.
Hola a todos.
Para los que no me conozcáis, soy María. Para los que me conocéis, debéis estar hartos de todos estos blogs que hago y de lo mareados que os tengo, pero no son ansias de marearos sino ganas de contar y de que alguien me lea.
La idea de este nuevo blog nació hace un par de meses pero me pareció cansino hacerlo en aquel entonces, porque aún era julio y por tanto verano, y la finalidad de este blog es compartir con vosotros las anécdotas, rarezas y recuerdos varios que me vayan ocurriendo en esta nueva aventura que comienzo en unos días: irme a estudiar fuera.
Y ya que algunos no me conocéis, empezaré por el principio de esta historia, que contrariamente a lo que podáis pensar no está en finales de mayo ni en mi nota de selectividad sino que se remonta a hace cuatro años.
Por aquel entonces yo era una niña un poco idiota (casi tanto como ahora, solo que ahora lo reservo a mis blogs y en la vida real intento esconderlo y parecer "normal"), estaba en 3º de la ESO y no tenía muy claro a que quería dedicar mi vida. Pero un buen día, mi profesora de Lengua por aquel entonces, María Jesús Ortega, decidió empezar con el maravilloso tema de "los géneros periodísticos". Y decidió traer un artículo de opinión, pero no era uno cualquiera, era del señor Pérez Reverte y yo me enamoré. Me enamoré del señor Arturo, de su forma de escribir, de su forma de denunciar, y me enamoré por supuesto del periodismo.
Y aquí estoy ahora, 4 años después y a punto de comenzar a estudiar periodismo. No sé como me irá, no sé si me decepcionará como me han dicho tantas veces, no sé si ahora cuatro años después desistiré en mi deseo de ser periodista y de hacer periodismo, pero os iré contando todo y espero que me acompañéis en esta nueva etapa de mi vida.
Bienvenidos.
Para los que no me conozcáis, soy María. Para los que me conocéis, debéis estar hartos de todos estos blogs que hago y de lo mareados que os tengo, pero no son ansias de marearos sino ganas de contar y de que alguien me lea.
La idea de este nuevo blog nació hace un par de meses pero me pareció cansino hacerlo en aquel entonces, porque aún era julio y por tanto verano, y la finalidad de este blog es compartir con vosotros las anécdotas, rarezas y recuerdos varios que me vayan ocurriendo en esta nueva aventura que comienzo en unos días: irme a estudiar fuera.
Y ya que algunos no me conocéis, empezaré por el principio de esta historia, que contrariamente a lo que podáis pensar no está en finales de mayo ni en mi nota de selectividad sino que se remonta a hace cuatro años.
Por aquel entonces yo era una niña un poco idiota (casi tanto como ahora, solo que ahora lo reservo a mis blogs y en la vida real intento esconderlo y parecer "normal"), estaba en 3º de la ESO y no tenía muy claro a que quería dedicar mi vida. Pero un buen día, mi profesora de Lengua por aquel entonces, María Jesús Ortega, decidió empezar con el maravilloso tema de "los géneros periodísticos". Y decidió traer un artículo de opinión, pero no era uno cualquiera, era del señor Pérez Reverte y yo me enamoré. Me enamoré del señor Arturo, de su forma de escribir, de su forma de denunciar, y me enamoré por supuesto del periodismo.
Y aquí estoy ahora, 4 años después y a punto de comenzar a estudiar periodismo. No sé como me irá, no sé si me decepcionará como me han dicho tantas veces, no sé si ahora cuatro años después desistiré en mi deseo de ser periodista y de hacer periodismo, pero os iré contando todo y espero que me acompañéis en esta nueva etapa de mi vida.
Bienvenidos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
